miércoles, 6 de agosto de 2014

TÚ ERES LA SALVACIÓN DEL MUNDO -JEFF FOSTER




TÚ ERES LA SALVACIÓN DEL MUNDO 

Cada día, en todo el mundo, tiroteos, apuñaladas, decapitaciones, violación, tortura y violencia más allá de la comprensión.
¿Cómo acoger todo esto en nuestro frágil corazón? 
¿Ignorándolo? ¿Negándolo? ¿Pasándolo por alto como si fuera una 'mera ilusión'? 

¿Diciéndonos a nosotros mismos: 'es problema de ellos, no mío'?
¿Etiquetando a los demás como 'malos' y separándonos?
¿Cerrando nuestro corazón aún más?
¿Qué no fueron los corazones cerrados y los juicios precipitados los que en primer lugar causaron toda esa devastación?

Al ver las 'realidades' diarias de este planeta, uno podría sentirse tentado a renunciar a todo. Renunciar a sanarnos, renunciar a cambiar, renunciar a la humanidad misma.

¿Cuál es el punto? Hay demasiada violencia allá afuera.
Demasiada ignorancia. Demasiado dolor. Demasiado mal.
Hemos pasado el punto en donde no hay vuelta atrás, por decirlo de alguna manera. Una conclusión bastante justa.
Es mejor que construyamos nuestros muros aún más alto.

Y sin embargo. Y sin embargo. Muchos han sufrido las más indignantes injusticias, y han seguido adelante.
Muchos han seguido adelante, y han crecido, y se han sanado y se han transformado, y han transmitido su transformación a otros, y han derribado muros.
Hay historias desgarradoras de amor incondicional brillando incluso en las regiones más impenetrables de la noche.

Enfócate en lo que está 'mal' en el mundo, y podrás sentirte con miedo, paralizado, indefenso, lleno de rabia.
Enfócate en lo que está 'bien' en el mundo, y estarás enterrando tu cabeza en la arena.
Más allá de lo correcto y lo incorrecto, hay un campo de luz indescriptible.

Enfócate en el campo.
Enfócate en la luz.
Enfócate en el mundo que arde en tu corazón, más que en la realidad que ves.
Reconoce la realidad, sí, pero no la utilices como excusa para darte por vencido.
Utilízala como una excusa para brillar con más luz, para amar aún más, incondicionalmente, para perdonar más radicalmente, para cuestionar cada onza de maldad que hayas pensado, para extinguir cada ápice de violencia dentro de ti mismo.

Incluso una insignificante vela puede comenzar a iluminar una gran caverna.
Nada es 'insignificante' para los ojos del universo.

En el Talmud está escrito:
'Aquél que salva una sola vida, salva al mundo entero'.

El mundo podrá estar estropeado, sí, pero tú puedes ser su salvación.

- Jeff Foster