AQUELLO EN LO QUE PIENSAS CRECE:
Hace un tiempo conversando con una amiga, ella me comentaba sobre el alto costo de la vida, la inflación y una serie de quejas repetidas una y otra vez.
Le contesté que si todos los ciudadanos de nuestro país pensábamos en prosperidad, aquello que atenta contra la prosperidad debe desaparecer porque corresponde a una vibración de menor grado.
Las vibraciones de alta frecuencia desplazan a las de más baja frecuencia, tal como las aspas de un ventilador a gran velocidad despedazarían a un material denso que se interpusiera entre ellas.
Para mi sorpresa ella cesó en su queja unos segundos y acto seguido volvió con el mismo disco rayado sobre la escasez.
El pensar en escasez se ha convertido en un mecanismo automático con el que hemos programado nuestra mente. Parece que pensar en lo mal que está todo y en lo que nos falta por arte de magia debería de convertirse en una QUEJA que debería ser atendida por ALGUIEN en algún MOMENTO para que las cosas mejoren.
