martes, 10 de diciembre de 2013

VOLVER AL CENTRO / Canalización


VOLVER AL CENTRO / Canalización

Pulir cada uno su interior como se pule un tronco. Por dentro está lo tierno, la esencia pero llegar no es fácil. Para hacerlo hay que trabajar, hay que atravesar capa por capa desde lo más duro y áspero hacia lo más suave, hacia la pulpa que yace en nuestro interior.

El conocimiento ya está en nosotros, es la misma técnica que usamos para construir esas capas alrededor de nuestro más puro tesoro interior.

Ya sabemos como hacerlo porque fuimos nosotros quienes ocultamos ese diamante entre tantas capas. 
Es como pulir un tronco, lo más duro y lo que más cuesta es atravesar la primer capa, pero luego se va construyendo y a la vez destruyendo más fácilmente.

Es impensable, increíble lo perfectos que somos. Toda esa belleza oculta dentro nuestro por miedo a que sea frágil, cuando es lo más poderoso de nuestro ser.

Allí yace la magia, eso que todos buscan, eso que resplandece en la profundidad de cada una de nuestras miradas.
El camino es hacia adentro. Hay que destruir para llegar a aquella construcción perfecta. 
Sólo tu sabes cual es el camino de vuelta, pues tu fuiste el artesano del camino de ida. Es tuyo todo lo que encontrarás, es tuya toda la fuerza y es esfuerzo.
Destruye lo que te ata, lo que te tapa, lo que cubre, tu escencia, tu diamante, tu pureza. 

Ahí está, no lo dudes. Con mucho amor, con todo el cariño infinito fue sembrada la semilla de luz que sientes y llamas alma.
Riégala, acércate a ella para hacerlo. Lucha y destápala para cultivarla, para poder verla, cuidarla y finalmente ofrecerla de nuevo a quien te la entregó. Devolverla como te fue dada, santa, pura, limpia y verdadera. Un alma hermosa, un alma que es una luciérnaga desprendida del sol. Un alma que salió del mismo sol del que salen todas las almas. Un sol-unión, un sol Padre, un sol eterno, un sol-casa, un sol-hogar. De donde venimos y hacia donde vamos. Un sol circular como la vida.

- Canalizado el 9 de diciembre de 2013 -