lunes, 26 de agosto de 2013

LIBRO AKÁSHICO CONTINUA...

Verdad 23 

El Legado de las Razas 
Nuestra Hermosa Madre Tierra Gaia es un lugar muy especial en el Universo por muchas razones: por las condiciones climatológicas, cuestiones geográficas cósmicas y terrestres, riqueza interna de elementos, la cercanía al Sol, la infinita diversidad de especies que existe, por ser un planeta joven, además por ser una Biblioteca Cósmica Viviente*, entre muchísimas otras cosas. Muchas de las especies animales y vegetales que existen, han sido regalos dados a este Hermoso Ser llamado Gaia, nuestra Amada Madre Tierra, aquí va un ejemplo.
Hay un lugar llamado Tula, en el estado de Hidalgo, México, muy cerca de Teotihuacán; este lugar es conocido por ser la casa de los imponentes Atlantes de Tula, mejor conocidos como los Gigantes de Tula. Son impresionantes esculturas con formas de guardianes cósmicos, los cuales fueron esculpidos por los sobrevivientes de la Atlántida que se establecieron en México después del hundimiento. Debajo de este hermoso lugar también hay un enorme Disco Solar de Oro que fue implantado por la Raza Felina del Número 9 (hablé de esta raza en la primera parte de este Librito).
El Disco Solar de Oro fue puesto en Tula miles de años antes del hundimiento de la Atlántida, pues las Razas cósmicas de Amor y Luz iban preparando al planeta y los sitios donde las nuevas culturas se establecerían. En aquella época también las razas obscuras tenían conocimiento de todo lo que se tenía preparado para este hermoso planeta y para las Razas de Amor y Luz que vendrían a evolucionar, una vez más me refiero a la obscura raza reptiloide y a la aria. Tengo que mencionar que los dirigentes de la raza reptiloide obscura pertenecen a la 4ta dimensión baja, aunque también se manifiestan en la 3ra dimensión y desde ahí han manipulado a muchas otras razas, la humana es el mejor ejemplo que puedo darte. Sin embargo, existen muchas otras razas que también están en proceso de evolución y han sido engañados y sometidos por entidades negativas muchos mayores. Hay una raza llamada insectoide, son una especie de grillos o chapulines humanoides, literalmente son grillos gigantes, son una raza que también están en proceso de ascensión y que han sido manipulados por los reptiloides y fueron traídos como esclavos a este planeta para servir a esta obscura raza. Te preguntarás ¿y qué tiene qué ver Tula, la Atlántida, los reptiles, la raza insectoide y la Raza Felina? La respuesta es la siguiente. Hace miles de años justamente cuando la Raza Felina implantó en el planeta el Disco Solar de Oro en Tula, un grupo de insectoides bajo el mando de los reptiles fueron enviados a este lugar a tratar de destruirlo, para evitar que Gaia siguiera con su evolución; cuando los insectoides comenzaron a destruir el lugar, dos representante de la Raza Felina, una Hermosa Mujer Puma y un Majestuoso Hombre Puma se les aparecieron e intervinieron en los detestables actos de los insectos; los Felinos, de una manera muy pacífica le preguntaron a los insectos: “¿por qué hacen esto, por qué destruyen un lugar y un planeta sin causa alguna?” a lo que los insectos contestaron: “porque hemos sido enviados y tenemos que destruir todo lo que se nos ha dicho, tenemos órdenes que cumplir” (La Hermosa Raza felina es una Raza que es conocida en el Universo como “Hacedores de Orden Cósmico” precisamente por intervenir cuando no se respetan las Leyes Universales, son una Raza muy poderosa y temida por las fuerzas obscuras, de hecho son llamados “Destructores de sistemas obscuros”.) Al escuchar la respuesta de los insectoides los dos representantes de la Raza Felina les pidieron a los insectos que les permitieran mostrarles algo, de lo contrario iban a responder su agresión. Los insectos aceptaron la propuesta de los Felinos.
Los Hermosos Pumas abrieron los Registros Akáshicos del planeta de origen de los insectos, (no tengo el dato de qué planeta es, ni cómo se llama, ni dónde se ubica). Los insectos empezaron a ver cómo hace miles de años atrás, los insectos estuvieron a punto de devastar su propio planeta por el abuso indiscriminado de energías que no pudieron controlar. Cuando estuvieron a punto de extinguir su planeta, la Hermosa Raza Felina fue llamada para que interviniera por órdenes de los Seres Superiores de la Raza Insectoide, la Raza Felina decidió intervenir y con mucho trabajo y esfuerzo lograron restaurar el planeta y por supuesto a los habitantes de la raza insectoide, literalmente la Raza Felina salvó al planeta y a los que ahí habitaban. Los Insectos que estaban en Tula viendo los Registros Akáshicos de su propio planeta, no podían creer lo que estaban presenciando, no tenían idea de lo que había sucedido en su planeta natal miles de años atrás. Al ver esto, cambió inmediatamente su vibración y manera de pensar, ellos miraron a los Felinos y les agradecieron infinitamente por lo que su raza había hecho por ellos y su planeta. Los Insectoides se dieron cuenta que no estaba bien el daño que le estaban causado a la Madre Tierra Gaia y decidieron dejar un legado de Amor y Luz en el Planeta a manera de disculpa por el daño provocado. El Legado que dejaron fue estar presentes en la Tierra con pequeños representantes de su raza; así es, los millones de hermosos grillos y chapulines del planeta fue su legado. Te preguntarás ¿y qué función tienen o que aportan los grillos y chapulines? La respuesta es sencilla; estos hermosos insectos emiten un sonidito al frotar sus patitas, si pones atención y guardas silencio una noche podrás escuchar ese hermoso sonido que emiten, ese sonido es realmente el legado de esta Raza Insectoide, ese maravilloso sonido proviene directamente del Cosmos, ellos son los canalizadores de esa hermosa energía manifestada en ondas sonoras, ese sonidito que producen estos hermosos seres, es música cósmica que eleva la vibración del Planeta, es un concierto cósmico que le tocan a Gaia día a día millones de hermosos animalitos para elevar la vibración de cada uno de los seres que habitamos en este planeta; generalmente lo hacen en la noche para transmutar y contrarrestar la energía negativa que se generó durante el día. Actualmente la mayoría de los insectoides han retomado el camino del Amor Cósmico, pero hay algunos que decidieron seguir junto a los reptiles.

El libro más pequeño del mundo, con las verdades más grandes del Mundo, Un libro Akáshico canalizado y escrito por Gerardo Amaro, segunda parte.