viernes, 30 de agosto de 2013

SERES DE ARCTURUS.

SERES DE ARCTURUS.



El propósito de los seres de Arcturus tiene muchas facetas. Una de ellas es que deben servir a la humanidad como modelo. Ellos representan el futuro mismo de un individuo o de una sociedad. Su energía es, debido a su naturaleza, un imán que atrae el potencial positivo y la integración desde las profundidades del ser. Ellos reflejan a la Tierra en qué dirección está yendo su evolución. Una vez que la humanidad haya evolucionado a un estado no físico, la meta ideal será conseguir una conciencia similar a la conciencia colectiva de los seres de Arcturus.

Muy a menudo, los seres de Arcturus se manifiestan a los humanos bajo la forma de ángeles. Se sabe que el propósito de un ángel es servir a la humanidad. Los seres de Arcturus están dedicados, en un sentido muy real, a los humanoides. Ellos eligieron aprender sobre lo físico a través de seres físicos.

Su naturaleza es etérea. Se puede percibir su energía como una presencia, un estímulo de creatividad o un amor incondicional.

Se manifestarán según el sistema de creencias de la persona con la que están interactuando. Para las personas religiosas en un sentido tradicional, aparecerán como ángeles. Para otros buscadores más modernos pueden manifestarse, tal vez, como extraterrestres o sí mismos futuros. Sea como fuere, el resultado es el mismo, una interacción con un ser verdaderamente amoroso dedicado a servir a los seres físicos y por ello, al Todo.

Debido a que sirven a lo físico, no sólo interactúan con seres humanoides en el planeta, sino también con los reinos invisibles cuya evolución es diferente a la de los humanos. Cada planeta tiene su propio reino dévico - la conciencia energética de los reinos de las plantas, minerales y animales - y la energía de Arcturus actúa como un aspecto superior de ese reino del planeta. Recordemos, ellos reflejan el ideal evolutivo del futuro.

Existe un pequeño número de seres de Arcturus que eligen experimentar lo físico para servirle. En lugar de entrar en lo físico a través de un proceso de nacimiento, eligen el método «walk-in» en cuerpos ya existentes en el mundo físico. No sienten la necesidad (o el «impulso kármico», por decirlo de alguna manera) de entrar mediante el proceso de encarnación.

Gracias a diversos acuerdos entre las almas, se establece un «intercambio». El alma de un humano que sufre emocionalmente puede entrar en el reino de Arcturus para su sanación y mientras tanto, los seres curiosos de Arcturus ocuparán temporalmente el cuerpo de éste aquí en el planeta.

El principal servicio que aportan los seres de Arcturus a los seres físicos es la sanación emocional.

Arcturus es más bien un reino y no un lugar determinado, y en este reino de Arcturus, las almas de la Tierra que han padecido una muerte traumática (o vidas traumáticas) son sanadas y rejuvenecidas. Debido a que el portal de Arcturus conecta dimensionalmente con la Tierra, todos aquellos que pretenden encarnarse en nuestro planeta tienen que pasar por el reino de Arcturus antes de llegar, a no ser que su conciencia opte por no hacerlo.

Este paso proporciona una sanación a todos aquellos que están a punto de nacer y supone un fortalecimiento de sus elecciones y deseos con respecto a las vida físicas que están a punto de emprender.

El portal de Arcturus prepara a las conciencias no físicas para el intenso núcleo de lo físico y, con ello, para la sexualidad. Desde el punto de conciencia de los seres de Arcturus, lo físico y la sexualidad son lo mismo. La energía de Arcturus es especialmente apta para diversas formas de sanación sexual. Esto puede ser necesario en los casos de abusos sexuales durante la infancia o adolescencia. Las energías sanadoras de Arcturus son nutritivas, tanto para el que ha sufrido el abuso como para el abusador, ya que ambos padecen mucho. La utilización de la matriz sanadora de Sirio/Arcturus puede resultar muy poderosa en esos casos.

Los cetáceos, especialmente los delfines, pueden representar la matriz Sirio/Arcturus para aquellos que sufren. Debido a que los delfines son bastante sexuales y su expresión es de amor incondicional, ellos pueden servir como manifestación física de la matriz sanadora Sirio/Arcturus. Esta matriz es totalmente inofensiva y aporta una sanación sutil a niveles muy profundos.

Al morir, las conciencias humanas pasan por el reino de Arcturus. Allí se las nutre y se las cuida hasta que despierten a una realidad más amplia. En el caso de una muerte traumática, se comparte mucha ternura y sanación para que el alma, A punto de despertar, tenga una transición suave.

En las experiencias después de la muerte, la luz que se percibe al final del túnel realmente es la representación de la vibración de Arcturus. Esa vibración será traducida según el sistema de creencias de la persona que lo perciba. Debido a que Arcturus pertenece sobre todo a la sexta densidad, con frecuencia se percibe la vibración de Cristo o de Buda. Esa luz se puede comparar con el futuro del sí mismo o del Yo Superior (el Ser Crístico) de un individuo. Es decir, que durante el proceso de la muerte uno se funde con el Yo Superior que comparte una banda de frecuencia casi idéntica con el reino de Arcturus.

Allí tiene lugar la sanación.
En toda la creación no existe nada que sane, nutra y rejuvenezca el espíritu humano tan perfectamente como la vibración de Arcturus.

Otro concepto que es un sinónimo de la vibración de Arcturus, es la creatividad.

Cuando uno crea, se alinea con la energía del Creador. Puesto que Arcturus sirve como «mensajero» del Creador, por decirlo de alguna manera, las vibraciones son muy similares. De esa forma. Arcturus ha estado íntimamente ligado a La humanidad desde sus comienzos, ya que ésta está constantemente creando.

Arcturus es mucho más que una estrella. Es una frecuencia que uno posee en su interior. Es la frecuencia de la creación, de la sanación y de la evolución. Así ha sido con la Tierra y con otros planetas con un desarrollo físico, desde sus inicios. No es tanto un carácter en la historia de la Familia Galáctica, sino más bien es una corriente soterrada, una corriente que está presente en todo el concepto de la infusión dimensional.

Debido a que la energía de Arcturus es una corriente soterrada que constantemente interactúa con nosotros, el entorno planetario de la Tierra traduce con frecuencia la energía de Arcturus de tal forma que golpea a los individuos a nivel emocional. Un ejemplo de ello es la nube lenticular; una formación de nubes espectacular que aparece en forma de disco. Puede parecer una nave espacial, pero la mayoría de las veces no es más que el entorno de la Tierra traduciendo la energía que percibe a nivel etérico. Esas «naves» etéricas sirven de nuevo para recordar a la humanidad sus invisibles conexiones.

Dentro de la realidad polarizada, Arcturus ha elegido una parte opuesta para reflejar otros aspectos de su naturaleza evolutiva. Esta parte opuesta es el área denominada Antares. Dentro del portal dimensional o del cruce hay una unión entre Antares y Arcturus que sirve como punto energético de referencia en esa región. La mayoría de las conciencias que se encarnan en la Tierra pasan solamente por la vibración de Arcturus.

Pero hay otros que eligen pasar primero por Antares antes de llegar a Arcturus: son los individuos que trabajan directamente con los patrones de la conciencia colectiva, con las matrices y la evolución celular.

Antares también es el punto de conexión dimensional entre el cuadrante que ocupa la Tierra dentro de la Vía Láctea y la galaxia de Andrómeda. La conexión Antares/Andrómeda energetiza el concepto abstracto de existencia y de conciencia necesario para que las razas físicas comiencen a recordar su herencia y transmuten así su pasado.

La mayoría de las otras razas exploradas en ese trabajo mantienen acuerdos más individualizados con el planeta Tierra. La conexión con Arcturus es muy fluida, muy maleable, aunque por ello no menos importante. Si uno compara a todos los demás caracteres de esa historia con los ingredientes de una sopa cósmica, se puede ver como cada uno de ellos mejora el sabor.

No obstante, si se compara Arcturus con la consistencia de un caldo, queda claro que la vibración de Arcturus es un ingrediente vital que lo contiene todo.

Se pueden explorar muchas manifestaciones de la energía de Arcturus en la Tierra. En primer lugar, se puede decir que Arcturus y Sirio son socios. Mientras Arcturus trabaja con la sanación emocional, Sirio facilita la sanación física. Los egipcios sabían de esta conexión y por ello invocaban a las energías de la matriz Arcturus/Sirio para que asistieran en sus rituales.

La deidad egipcia conocida como Anubis era un arquetipo directo de Sirio, que trabajaba con la energía de Arcturus. Anubis guiaba a los individuos al mundo inferior (al mundo astral), o les ayudaba a atravesar el proceso físico de la muerte. Allí, las energías, tanto de Sirio como de Arcturus, comenzaban el proceso de sanación del alma. La representación del chacal (o del «can», tal como en la estrella Can de Sirio) como Anubis es una señal evidente de que los egipcios eran conscientes de esta conexión. Anubis (como arquetipo sirio) guiaba las almas salientes hasta el reino de Arcturus, donde tiene lugar la sanación.

Arcturus representa la integración al igual que Orión representa la naturaleza conflictiva o polarizada de la humanidad. El arquetipo Merlín ha sido etiquetado con frecuencia como puente. Cuando dos polaridades intentan una unificación tiene que haber un lugar en común en el cual ambas se encuentran antes de que pueda darse esa unión. Por ello. Merlín es el puente entre el explosivo Orión y el sanador Arcturus. Él es este lugar en común. Es obvia la importancia que tiene su energía, no sólo para la Tierra sino para todo aquel que experimenta la polaridad. La chispa que produce la fricción entre las polaridades es la magia que inicia la transformación.

En la fase anterior del desarrollo de la Tierra, los seres de Arcturus acordaron densificarse lo suficiente para poder ser percibidos temporalmente. Ellos interactuaron con la primera cultura llamada Lemuria, y les enseñaron la destreza de sanar. La memoria de esas interacciones perduró a lo largo de generadores.

Cuando los habitantes de Lemuria migraron a otras muchas regiones diferentes de la Tierra se llevaron consigo esas memorias. Su directa interacción quedó plasmada en lo físico en las estatuas de la Isla de Pascua. Esas estatuas no representan a seres densificados de Arcturus, sino que más bien rinden tributo a ellos. La posición de esas piedras es tal que las estatuas miran el cielo fijamente hacia el horizonte, en espera del retomo de los seres de Arcturus.

La humanidad nunca ha tenido que esperar su retomo. La energía ha estado siempre presente. Si uno mira hacia dentro en lugar de mirar hada fuera, puede encontrar esas energías. Ellos son la raza humana evolucionada en su máxima expresión. Hacen que la humanidad recuerde, y son ellos los que la impulsan hacia delante en la magnífica espiral de la evolución.

El hogar es donde está el corazón y el corazón es el sendero de Arcturus.

Biblioteca Las Pleyades.


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