miércoles, 18 de septiembre de 2013

Qué es la enfermedad?


Qué es la enfermedad?

Los nombres que vosotros ponéis a las enfermedades os confunden. Estudiáis y diagnosticáis al revés. Os ramificáis en un sinnúmero de signos y síntomas a través de los cuales llegáis a la invención de un número cada vez más grande de “enfermedades”, e invertís vuestras energías en diseñar paliativos para los síntomas de las dolencias. Pero la dolencia continúa allí. 

La dolencia puede tener una gran variedad de expresiones a nivel del cuerpo físico. Un cáncer de piel puede tener la misma causa que una dolencia estomacal. Pero vosotros lo estudiáis a la inversa. Veis el síntoma, silenciáis el síntoma, y así la enfermedad toma más fuerza. Porque sólo comprendiendo la enfermedad física se la debilita. Silenciándola se la fortalece.

Comprendéis entonces que el modelo que ejercéis es riesgoso para la evolución a nivel planetario?

Las grandes compañías farmacéuticas son parte del plan de retraso del acceso a la Gran Vibracion. Su objetivo es silenciar al cuerpo, que el cuerpo no permita la transmisión del mensaje. Y, de esta manera, el mensaje se silencia. Se silencia el mensaje a través de un antidepresivo, un antiácido, un quimioterapico.
Veis que los medicamentos que más enriquecen a esta industria de los medicamentos son aquellos destinados a las “enfermedades del primer mundo”, como vosotros las conoceis.

Y por qué creéis que es esto?

Porque en el llamado “Primer mundo” es donde se da el malestar más importante. Es en el “primer mundo” donde las personas se encuentran más alejadas de la Naturaleza, de la Fuente. Entonces es allí donde los mensajes se vuelven más potentes. La hipertensión, los infartos, el cáncer, la enfermedades psiquiátricas como la depresión y la ansiedad son mensajes de la Fuente. Son imanes hacia ella.

Las enfermedades del “Tercer mundo”, como vosotros las llamáis, son las enfermedades infecciosas, las endemias, las epidemias. Pero éstas tienen un origen diferente. Se dan en seres planetarios que se hallan más cercanos a la Fuente, pero funcionan como “válvulas de escape” (usamos este término para que vosotros comprendáis) de la energía estancada. No son el tipo de enfermedades que denuncian la desconexión, sino que son consecuencia de la desconexión. Entonces, la industria farmacéutica no tiene interés en silenciarlas (vosotros lo entendéis en términos de conveniencia económica, pero la causa es más profunda).

No os llama la atención que la industria farmacéutica sea de las industrias que más dinero mueven en vuestro planeta, la tierra?
Es que esto devino así en los últimos tiempos. Las señales son cada vez más poderosas, entonces más poderosos deben volverse los mecanismos de coerción.

Los medicamentos silencian el mensaje. Tened cuidado con esto.
No hablamos de extremismos. Si os duele la cabeza y no podéis dormir por esto, no estaréis pecando si os tomáis un analgésico. Pero no os olvidéis de ese dolor de cabeza. Qué es lo que os está queriendo transmitir? Qué os está mostrando?

Podéis, por supuesto, utilizar los medicamentos que os alivien los síntomas físicos de las dolencias que habéis elegido (porque las habéis elegido vosotros, esto es también importante que comprendáis), aquellos que os permitan continuar habitando vuestro cuerpo físico, pero comprendiendo, en conjunto, el mensaje que os está siendo ofrecido, la Oportunidad.
Tened especial cuidado con lo que vosotros llamas “enfermedades crónicas”. Son solamente crónicos los síntomas. Queremos aclararles que, aunque se presente a través de patrones sintomáticos diversos, toda enfermedad es crónica hasta ser comprendida.

Tened, entonces, especial cuidado con este tipo de enfermedades, porque son aquellas que os están queriendo entregar los mensajes más poderosos, por eso están allí y os acompañan por largos periodos de tiempo (es como os decíamos, en una anterior comunicación, con respecto a que vuestros familiares y seres más cercanos son vuestros mas grandes maestros, porque son quienes os ofician de espejo por más largos periodos de tiempo, a veces durante toda vuestra vida terrenal). Pues sucede lo mismo con las enfermedades crónicas. Allí están los más poderosos mensajes. Escrachadlos. No los silenciéis. Comprended la enfermedad como mensaje de la Fuente. Toda enfermedad es un mensaje de la Fuente.

Quienes esto comprenden trabajan sobre los cuerpos más sutiles. El cuerpo físico solo muestra abanicos de síntomas. El comprender que existen grupos de síntomas según donde se hallen los bloqueos, ya sea psíquicos o emocionales, os ayudara a tener una mejor comprensión de la enfermedad.
Vosotros agrupáis los síntomas según su localización físico-anatómica. Pero esto es incorrecto. Debéis ver mas allá. Diversos síntomas “alejados físicamente” pueden corresponder a un mismo bloqueo emocional o psíquico, que, a su vez, viene siendo arrastrado de un bloqueo a nivel genealógico. Es por esto que la enfermedad viene a sanar a las generaciones presentes, futuras y también pasadas.

Entonces, regresando al uso de medicamentos, os estáis limitando a la manifestación física de la enfermedad, y bloqueáis, mediante su uso, el mensaje que la enfermedad viene a entregaros. Bloqueáis, de esta manera, el Propósito de de enfermedad, como quien se tapa los oídos porque no quiere oír, o quien se tapa los ojos para evitar ver. O, pero aun, quien bloquea su corazón para evitar sentir.

Volvemos siempre al corazón, estáis atentos a eso? Abrid vuestro corazón y comprenderéis el mensaje, el sentido de la enfermedad. Así os sanareis vosotros, y podréis sanar a quien se os acerque.

por María V. Rosenman -