miércoles, 25 de septiembre de 2013

¿AMOR POR EL INTERNET?


¿AMOR POR EL INTERNET?

¿Cómo podemos discernir si un “AMOR” por el Internet o sea “UN AMOR VIRTUAL” es un sentimiento verdadero, duradero y profundo? ¿Cómo podemos hoy en día con todas las facilidades de comunicación y de intercambio, decir que esto o aquello es lo correcto o no?

El Internet aguanta todo y se puede prestar para cualquier cosa, las personas no conocen, no saben, las verdaderas intenciones de la otra persona que se encuentra detrás de la pantalla y pueden muchas veces, encontrarse con infinidad de diferencias y sorpresas.

Sin embargo hay muchas personas que con verdadero sentimiento se sienten solas y buscan pareja por el Internet, cosa que por la misma soledad o timidez u otros factores, no podrían hacerlo en la vida real. El amor por Internet puede ser el principio de una relación maravillosa, pero se necesita de otros condimentos que la llevan adelante, por ejemplo: La simple mirada puede transmitir tanto, el roce de las manos, el sentir la presencia del otro ser junto a nosotros, el despertar al lado de tu pareja después de una noche de ensueño, el hacer el amor, sentir el roce de sus labios, discutir para luego amistarse…

Puede ser que después de conocer a esa persona te des cuenta que no era lo que pensabas, que todo era una ilusión o un simple sueño del cual debes despertar, o bien, sí puede ser lo que esperabas, pero desgraciadamente vive muy lejos de ti, en el otro extremo del mundo y esas relaciones tienden a no durar, la distancia es una de las peores enemigas del amor. Podríamos enumerar infinidad de casos, el tema da para mucho y no terminaríamos de analizarlo…

El amor por Internet comienza primero con dos almas que se unen y descubren sus emociones sin vergüenzas ni tapujos, las vendas del Internet les permite esta ventaja. Al manifestarse de esta forma, los dos seres se quedan sorprendidos y comienzan a entrelazarse “Emocionalmente” el amor todavía no surge, dado a que existe el temor de la entrega. Al encontrarse los dos en un estado emocional aminorado por la incertidumbre de lo desconocido, cada uno demostrará al otro lo mejor de sí mismo, atenuando los defectos y mostrando al principio solo las cualidades.

En este estado “Especial” de comunicación, los dos ensalzan sus emociones a tal grado, que creen estar “Amando” y lo que realmente están sintiendo es: “Enamoramiento” que al final si lo analizamos bien y profundamente, los dos están “Enamorados del AMOR” y no de la otra persona que se encuentra al otro lado del Internet.

La emoción del “Enamoramiento” es la sensación más bella de una relación. Es el principio de toda manifestación como: La alegría, el sentirse vivo, el estar acompañado, el ser comprendido y escuchado, tener la impresión de poder, la vibración del sentir, el haber encontrado el alma gemela y tantas cosas más.

Lo extraordinario de este sentir, es haberlo descubierto en el otro lado del mundo y no con los seres que nos rodean. Es tener la seguridad plena de que esta vez es el amor de nuestra vida y que será para siempre. Es sentir que las otras personas que la aconsejan están llenas de envidia por nuestra felicidad, porque como ellas no están sintiendo lo mismo, no nos comprenden. Hay tantos pensamientos que revolotean en nuestra mente, los cuales crean miles de juegos que nos alimentan la imaginación y el sentir.

Pasa el tiempo y un día, sin que nos demos cuenta “Despertamos” con una sensación de soledad, miramos nuestra cama vacía, nos levantamos y nos vemos en el espejo y nos preguntamos - ¿Para quién me vestiré hoy? Es aquí que los velos del alma caen, uno por uno – miramos el computador y descubrimos con mucho dolor, que estuvimos enamorados de una máquina virtual y de una seña.

El despertar consciente de esta “Relación Virtual” es: Cuando se comienza a descubrir que la relación es solo virtual y cerebral, no existe nada más. La persona comienza a percibir la soledad física y espiritual y estas no las puede llenar con un computador, ni con el Internet. Ella necesita la presencia del otro ser, el toque de las manos, del cuerpo, la comunicación de los ojos, el beso furtivo, el abrazo tierno y cariñoso, el despertar y verlo dormir, el hacer el amor y entregarse en sus brazos, sentir su olor y la sensación del roce, levantarse y mirarse en el espejo de su vida y sentirse plenamente, acompañado(a), protegido(a) y amado(a)…

Es aquí que este tipo de “Relación Virtual” comienza a decaer, sobre todo a desaparecer el estado febril del “Enamoramiento” y es cuando la persona “Despierta” de su sueño “Virtual”. Aquí que descubre que estuvo acompañado(a) de un computador y de una seña. Tal vez todos los que están leyendo esta carta conozcan a muchas parejas que se han conocido por Internet, las cuales se unieron y que hoy en día viven felices. No estoy negando que puede suceder.

Pero para que una relación por el Internet de cierto, o para realizar los sueños de estos dos seres, deberán primero pasar del estado de “Enamoramiento” a una segunda etapa y esta es: “Conocerse personalmente”, encontrarse varias veces y constatar a través de esos encuentros, si ellos fueron hechos el uno para el otro, con esta verificación y comprobación “Real” podrán descubrir, ya no a las emociones exaltadas del “Enamoramiento-virtual”, si no, a los “Sentimientos del AMOR REAL” que son los que acompañan a una pareja toda una vida de hogar, hijos, trabajo, luchas y convivencia mutua.

Si realmente los dos descubren mucha afinidad, si sienten estar enamorados uno del otro, si existe respeto, sinceridad y verdad en todo lo que escriben y dicen… entonces, deberán pasar a la segunda etapa: Conocerse personalmente y verificar si todo lo dicho y hecho es lo que ellos están procurando para encontrar su felicidad, a la cual los dos tienen todo el derecho de buscarla y encontrarla… con todas las fuerzas del corazón.

Texto: Franca Canonico