domingo, 13 de octubre de 2013

El cambio es posible


No mires atrás.

Afinación semanal por Yehuda Berg
El cambio es posible. No me refiero al tipo de cambio en el que restringimos nuestros impulsos negativos por unas cuantas semanas o meses sólo para regresar nuevamente a nuestros viejos hábitos. Me refiero al cambio duraderoque trae más felicidad a nuestras vidas y a las vidas de otros.
¿Alguna vez has notado que obtenemos un estímulo de energía cuando nos comprometemos con un cambio en nuestro estilo de vida? Pero ¿por qué seguimos el patrón en el que, cuando la elevación inicial se agota, nos encontramos de regreso en el punto de partida, peleando con las mismas tendencias contra las que batallamos antes? 

La Kabbalah nos enseña que existe una fórmula para el cambio duradero:

- Dejar ir el pasado y renunciar a nuestros rasgos destructivos e insensatos.

- Comprometerse a reemplazar esos comportamientos que no nos estaban funcionando con nuevos comportamientos proactivos que sí lo hagan.

- Resistir las ansias por la energía que una vez gratificó a nuestro ego cuando nos encontrábamos en un estado del ser más bajo y primario. En resumen: No mires atrás.

Al igual que un alcohólico en recuperación debe resistirse a una bebida, nosotros debemos vernos como “egohólicos” en recuperación quienes deben incesantemente desafiar las tentaciones y las trampas de nuestro pasado, y no sucumbir ni regresar a los viejos hábitos. Ésta no es una tarea simple ya que el camino más fácil es siempre más atractivo y ejerce una enigmática y poderosa atracción en nosotros. 
Del mismo modo, es importante también recordar que si nos desviamos del camino, siempre se nos da la oportunidad de aprender de nuestros errores y de comprometernos nuevamente.
Ahora es un buen momento para asumir nuevamente ése compromiso. En esta semana tenemos una poderosa energía en el cosmos que nos dará asistencia para deshacer las ataduras a cualquier comportamiento negativo o egoísta que sinceramente deseemos dejar en el pasado. Esto nos ayudará a recordar lo insensato que resulta cambiar la plenitud duradera por aquello que ya no nos sirve.

No mires atrás. El viejo tú aún vive allí.
Mira hacia adelante y verás todo lo que estás destinado a ser.