domingo, 13 de octubre de 2013

cambio de consciencia


Se dice desde el cambio de consciencia que:
Confíes en el Espíritu porque habla por ti, es el intermediario o traductor de Dios. El Espíritu es la voz que habla por Dios. El Espíritu comparte su voluntad contigo, jamás te la impone. Recuerda siempre que lo que Dios da el Espíritu lo conserva por eso nada que él Espíritu te pueda dar puede contradecir a Dios. Se dice desde el cambio de consciencia que: sólo tú puedes privarte a ti mismo de algo. La culpa tiene que ser des-hecha y no verse en otra parte. Nadie puede escapar de las ilusiones a menos que las examine y cuando no las examinas tus ilusiones las proyectas. El Dios del castigo, de la crucifixión exige que tú seas crucificado y que sus seguidores o creyentes sigan tú ejemplo. Los que tienen fe en esta creencia se crucifican en nombre de tú Dios del castigo. ¿Crees que el poder de Jesús, nace del dolor y del sacrificio y que fue ese el ejemplo que dio a sus seguidores? El Dios de la resurrección no exige nada, no quiere quitarte nada. Dios sólo es amor, no exige obediencia ni implica que tengas que ser sumiso. Lo único que quiere es que te des cuenta de cuál es tu propia voluntad, que no te dejes esclavizar ni por el Ego, ni por creencias, ni por ideas. Dios lo que quiere es que acabes realizando tu voluntad, tus deseos; que no realices nada con sacrificio y sumisión, que sólo lo realices con la libertad del amor y con la alegría de la libertad. La libertad de abandonar todo aquello que te hiere te humilla y te atemoriza. No se te puede imponer como intentan algunas religiones. Tu consciencia, tu voluntad siempre debe ser libre de elegir lo que quiere. Un Dios del amor te acepta sin reservas como suyo. Este es un Dios misericordioso con cualquiera de sus hijos, sin ninguna excepción. La enseñanza que se extrae es demostrar que Jesús no muere sino que sigue vivo en ti al poner fin a la crucifixión del hijo de Dios. Esta es la tarea de redención, de despertar la consciencia en la cual todo el mundo juega un papel importante. Dios no juzga a sus hijos, no juzga a Jesús, su inocente hijo. Lo que intenta Dios es transmitirte que después de una muerte tal cruel como esa, un Dios del amor no puede juzgar a ninguno de sus hijos por la muerte de otro. La crucifixión es como un sueño pesado sobre tu mente que con el paso de los siglos descansa en tu consciencia. Pero como cualquier sueño no es la realidad, es un suceso del pasado que de forma equivocada lo vivimos en el presente. Mientras sigas percibiendo a Jesús como crucificado es que estas dormido, tú mente no despierta y no tomas consciencia. Y mientras creas que fue crucificado estarás teniendo como una pesadilla. Los que empiezan a despertar aún no han olvidado su sueño, su pesadilla. Tomarás consciencia de Cristo cuando otros despierten y compartan contigo tú redención, su resurrección. Esta es la correcta interpretación de lo que es amor. El mundo que percibes depende de la realidad que vives, de las emociones, de las creencias, etc.… Todo el mundo crea su interpretación, su película de lo que percibe. Esa percepción no pudo haber sido creada por el TODO, por el Creador. Es un mundo que no es cómo crees verlo. Dios creó únicamente lo eterno. Todo lo que vemos tiene un principio y un fin, por eso lo que ven tus ojos para ti es la realidad. Pero es posible que pueda haber otro mundo que no estás viendo, y que hoy sólo se puede explicar desde la física cuántica. La Biblia habla de un nuevo cielo y de una nueva tierra. Esto no puede ser cierto en un sentido literal porque lo eterno no puede volver a ser creado. Percibir de otra manera diferente es percibir algo nuevo lo que implica que antes no lo estabas percibiendo en lo absoluto. Los que creen en el cielo, en una nueva tierra o en el infierno están en una falsa creencia. Están en una realidad distorsionada que se crea en la mente, en la consciencia de los que no han despertado, de los que creen que son un cuerpo. Los pensamientos de amor para la mente que los percibe en ese mundo constituyen su realidad. Son percepciones de los que creen estar separados, pero esos pensamientos son eternos, porque son de amor. Y al ser amor son semejantes al Todo y no pueden morir. Si percibes el bien y el mal estas aceptando lo falso y lo verdadero. Y no estarás distinguiendo que hay diferencias entre ellos, diferencias que crean los opuestos. En la mente de Dios no existe ni el bien ni el mal sólo hay amor. Se dice desde el cambio de consciencia que: cuando el Cielo y la tierra se vuelvan uno dejarás de ver incluso el mundo real. Esto quiere decir que el mundo no acabará destruido sino que se convertirá en el Cielo. Esto ocurrirá cuando todas las mentes de este mundo dejen de juzgar y de criticar. Cuando todos abandonen la creencia equivocada del pecado, de la culpa. Este es nuestro aprendizaje. Entonces a la humanidad en su conjunto le será fácil cambiar el miedo por el amor.
De: Paco Cifuentes

EXTRACTO DEL LIBRO: LAS CLAVES DEL CAMBIO DE ESPIRITUAL