miércoles, 30 de octubre de 2013

LAS CINCO SABIDURÍAS: LAS CINCO FAMILIAS DE BUDA


LAS CINCO SABIDURIAS: LAS CINCO FAMILIAS DE BUDA 
por Thrangu Guru Rimpoche 

El Buda Akshobya
El Buda Ratnasambhava
El Buda Amitabha
El Buda Amoghasiddhi
El Buda Vairoçana

La tarea esencial de un Bodhisattva es el desarrollo de las cualidades de la iluminación de las cinco familias de Buda, llamadas también Budas dhyani (meditantes). Estas cualidades impregnan y son parte de cada ser sintiente sin excepción, pero están enmascaradas. Para lograr la realización de estas cinco familias de Buda, tenemos que eliminar las cinco emociones que nos perturban (Skt. Kleshas): la rabia, el apego, la ignorancia, el orgullo y la envidia. Cuando estas emociones oscuras son pacificadas, la sabiduría de los cinco Budas dhyani brilla para siempre.

Para comenzar a conocer cómo cultivar las cinco sabidurías, primero tenemos que comprender las cinco emociones perturbadoras. La primera emoción que nos perturba es la ira o la agresión, que a menudo nos aparece como la más tenaz de estas cinco emociones. Desarrollamos ira ante una persona o situación que no nos gusta o que nos frustra. Si observamos la ira atentamente, veremos que no nos brinda ningún buen resultado a corto plazo y que además es dañina a largo plazo. La ira es tan poderosa que no sólo nos daña a nosotros mismos, sino que además daña también a los otros. A corto plazo, la ira nos conduce a grandes conflictos en esta misma vida. A largo plazo, la ira excesiva puede conducir a un renacimiento en circunstancias desfavorables, porque esta emoción lleva al desarrollo de karma negativo. Puesto que la ira intensa puede resultar en un renacimiento negativo, no sólo causa sufrimiento y dolor en esta vida, sino que además causa sufrimiento en la próxima vida, donde incluso sobreviene como resultado un sufrimiento más intenso. Para liberarse de la experiencia del sufrimiento y el dolor en esta vida y de renacer en niveles inferiores, es necesario emplear métodos para superar y eliminar la ira y el odio.

Cuando la ira se purifica, gradualmente empezamos a realizar una sabiduría similar a un espejo. Con la sabiduría similar a un espejo no existe distinción entre uno mismo y los otros fenómenos. De esta forma, todo es experimentado en unidad y armonía. Se llama sabiduría similar a un espejo porque los fenómenos aparecen ante la mente de la misma manera que las cosas aparecen en un espejo limpio, completamente precisas y sin distorsión. La comprensión y la realización de la sabiduría similar a un espejo sólo pueden tener lugar con la ausencia de la emoción negativa de la ira. Esta sabiduría similar a un espejo se caracteriza clásicamente como la sabiduría del Buda Akshobhya, un Buda Sambhogakaya que es de color azul. Sostiene un vajra en su mano izquierda y su actividad es apaciguar las emociones, en particular, el sufrimiento, las enfermedades, la frustración, y la aflicción.

Cuando la obscura emoción del orgullo es purificada, surge la sabiduría de la igualdad. Esta sabiduría está asociada con el segundo Buda dhyani, el Buda Ratnasambhava.

Al nacer, desarrollamos una creencia de ser un individuo o de ego que nos hace pensar: “Estoy separado de los demás.” Este sentimiento de separación de los demás conduce al surgimiento de la emoción perturbadora del orgullo, porque empezamos a pensar que somos mejores o superiores a los que están en una posición menos afortunada. Por ello comenzamos a creer que existen cosas deseables o “buenas”, que los otros también suelen creer que son buenas, y cosas “malas” o no deseables, que los otros también suelen creer que son malas. Esto nos conduce entonces al orgullo y a pensar que somos mejores que los demás. Mientras que mantengamos esta creencia, nunca seremos capaces de identificarnos con los otros.

Para purificar nuestro orgullo necesitamos deshacernos de nuestro ego, adhiriéndonos al desarrollo de la sabiduría de la igualdad. Cuando estamos libres del orgullo, la sabiduría de la igualdad, que se encuentra asociada al Buda Ratnasambhava, comienza a emerger. Este dhyana Buda es de color dorado, lo que representa sus cualidades enriquecedoras, y sostiene en su mano una joya que satisface los deseos.

Cuando las emociones perturbadoras del apego y el deseo son purificadas, esto nos conduce a la realización de la sabiduría discerniente. Esta sabiduría está asociada con el tercer dhyana Buda, el Buda Amitabha. La emoción obscura del deseo causa mucho sufrimiento, porque el deseo nos distrae y mantiene nuestra mente inquieta y ocupada. Cuando estamos apegados a las cosas, nunca estamos satisfechos y siempre deseamos más cosas y mejores. El deseo nos hace estar continuamente ocupados en trabajar y en actividades para conseguir satisfacer las apetencias de nuestra mente. Puesto que constantemente queremos más y que a menudo perdemos lo que deseamos, el deseo sólo nos conduce a la insatisfacción en la vida. A través de la comprensión de esta emoción molesta y de su erradicación, despunta la tercera sabiduría discerniente. Realizando esta sabiduría discerniente, la mente iluminada experimenta y se convierte en una con el Buda Amitabha. Es con esta sabiduría que comprendemos y sentimos simpatía por cada uno de los seres vivos, apreciando las cualidades de los otros. La naturaleza del Buda Amitabha es la ausencia del apego y del deseo, y su actividad es magnetizadora. Como ya se ha mencionado, el apego y el deseo tienden a conducirnos al sufrimiento de la desilusión, estado en el que uno siempre quiere más y mejores cosas y lucha por ellas. El deseo determina nuestra conducta y no obtener lo que deseamos nos conduce a la frustración y a la insatisfacción. Con la sabiduría discerniente resultante de la realización del Buda Amitabha, no existen el apego o el deseo y por ello no surgen la desilusión o el anhelo. Esta realización es tan poderosa que todas las cosas quedan naturalmente magnetizadas como si nos pertenecieran, ya que quedamos plenamente identificados con todo.

El cuarto Buda dhyana es el Buda Amoghasiddhi. Él es realizado en la ausencia de la emoción negativa de los celos, que incluye estar celoso del éxito y buena fortuna de los demás. Con estos celos se acumula negatividad. Superando los celos, se realiza el Buda Amoghasiddhi y la cuarta sabiduría de todos los logros.

Los celos evitan e impiden a un individuo lograr su propio bienestar, y como resultado experimenta mucho más sufrimiento y continúa desarrollando más celos hacia aquellos que poseen más. Esta es la razón por la que la sabiduría de todos los logros es experimentada en la ausencia de los celos, es decir, cuando los celos son eliminados, todos los deseos se obtienen de forma natural y sin esfuerzo.

Mientras los celos determinen nuestra actitud, estamos obligados a experimentar más obstáculos para alcanzar el éxito y metas personales. Por ello, la actividad del Buda Amoghasiddhi es feroz. Es con el corte decisivo que él elimina todos los obstáculos e impedimentos que impiden la maduración espiritual y el éxito. El Buda Amoghasiddhi es de color verde, el mismo color que las plantas que crecen, simbolizando las numerosas actividades que utiliza para eliminar los obstáculos.

El quinto Buda dhyana es el Buda Vairoçana, que se realiza cuando se supera la obscura emoción de la ignorancia. La ignorancia consiste en fracasar a la hora de reconocer lo que es pleno y no pleno, errando en reconocer la verdad absoluta y convencional, y en la realización del estado superior del dharmata, del que realiza el Dharmakaya. La ignorancia es la raíz de las emociones perturbadoras por lo que, por ejemplo, es sólo a causa de la ignorancia que uno siente ira. Sólo actuamos agresivamente hacia los demás debido a que ignoramos que la ira sólo nos trae dolor y aflicción a nosotros mismos y a los otros.

La eliminación de la oscuridad de la ignorancia es la realización del Buda Vairoçana. La sabiduría que despunta cuando la ignorancia es superada es la sabiduría que supone la realización del estado más elevado. Hasta hoy, hemos fracasado en realizar la forma en la que las cosas son, debido a la ignorancia que causa nuestra confusión mental y que nos conduce a realizar acciones negativas. La purificación de la ignorancia engendra realización de la sabiduría que ve la naturaleza verdadera de los fenómenos.

El cuerpo natural de la pureza de la sabiduría del dharmata es el Buda Vairoçana. Puesto que la oscuridad de la ignorancia se extingue en él, es representado en color blanco. 

El Buda Akshobya

La emoción perturbadora de la ira se transforma en la sabiduría del Buda Akshobya con la iluminación. Podemos cuestionarnos de qué manera la agresión o la ira se vinculan al Buda Akshobhya, quien muestra una actividad muy pacífica. O podemos cuestionarnos cómo la ausencia de la ira da como resultado el Buda Akshobhya en concreto. Para comprender esto, es importante saber que “Akshobhya” es un nombre Sánscrito que cuando fue traducido al tibetano se llamó Sangye Mikyodpa o el “inamovible, estable e inmutable Buda.” Es llamado “inamovible e inmutable” porque cuando no se le realiza y la emoción perturbadora de la ira está presente, todo cambia: nuestro cuerpo comienza a mostrar síntomas alterados y el amigo con el que estamos enfadados se convierte en nuestro enemigo. Cuando esta ira se purifica, todo es apacible y estable, lo que constituye la realización del inmutable, estable y permanente Buda Akshobya.

Los Budas dhyani se representan con los cinco colores principales del azul, el rojo, el amarillo, el verde y el blanco. El color azul del Buda Akshobhya tiene un significado simbólico. El azul simboliza la permanencia que no cambia, al igual que el cielo que siempre ha sido azul, tanto este año como hace cien años. Además, el Buda Akshobhya sostiene un vajra es su regazo, que también es símbolo de indestructibilidad y naturaleza no cambiante. Se sienta en la posición vajra (o del loto) para simbolizar su indestructible naturaleza y su mano derecha toca la tierra, lo que también constituye un gesto de lo que no cambia. En un mandala, Akshobhya reside en el Este y se encuentra sobre un trono sostenido por elefantes. 


El Buda Ratnasambhava

El Buda Ratnasambhava tiene la cualidad de la purificación del orgullo. Ratnasambhava es un nombre Sánscrito, pero en tibetano es llamado Sangye Rinchenjungdan. La palabra tibetana sangye significa “Buda” y la palabra rinchen significa “precioso”, refiriéndose a todas las cosas preciosas, buenas e inmaculadas. La palabra jungdan significa “la fuente.” Entonces, Ratnasambhava es la fuente de todas las buenas cualidades, siendo estas preciosas cualidades la ausencia de orgullo. Cuando el ego o el orgullo han sido eliminados, estamos abiertos para recibir todo el conocimiento y las cualidades positivas. Esta es la realización de Sangye Rinchenjungdan.

Conociendo el significado de Rinchenjungdan, podemos comprender por qué esta actividad abraza la riqueza de todas las cualidades preciosas de la realización. Ratnasambhava reside en el sur y es de color amarillo o dorado. El color dorado representa la riqueza y Ratnasambhava sostiene una joya que satisface los deseos, que da a cualquier persona todo aquello que desea, y esto también significa enriquecimiento. Él está sentado en la postura vajra de la satisfacción, en un trono sostenido por caballos, que representan las cuatro bases de los poderes milagrosos que habilitan pasajes sin obstáculos en todas partes. Su mano derecha se halla en el mudra de conferir la generosidad suprema, mostrando que él posee generosidad pura.


El Buda Amitabha

El tercer Buda dhyana es Amitabha, quien representa la purificación del deseo o el apego. Cuando estamos bajo la influencia del apego, discriminamos entre lo que es bueno y lo que es maligno, lo que es hermoso y lo que es desagradable, y luego nos aferramos a lo que parece ser atractivo y evitamos lo que parece mezquino y detestable.

Apego y repulsión son emociones perturbadoras que surgen por la falta de comprensión sobre la naturaleza de las cosas tal y como son y como aparecen. Es debido a la ignorancia que la mente acepta y rechaza los objetos del apego y la repulsión.

Con la sabiduría de la discriminación, conocemos las cosas tal como aparecen, tal como son, sin opiniones confusas y basadas en prejuicios. Esto se logra mediante la purificación del apego y realizando el Buda Amitabha. Buda Amitabha es el nombre en Sánscrito, mientras que el nombre en tibetano es Sangye Odpamed, teniendo en cuenta que sangye significa “Buda” y odpamed, “luz ilimitada.” Cuando hemos desarrollado la consciencia de conocer todas las cosas tal y como se manifiestan, hemos desarrollado la claridad de la luz ilimitada, que está completamente libre de confusión. Podemos comparar este estado de la luz ilimitada con el ejemplo de una lámpara. Una luz defectuosa no puede iluminar una habitación con claridad, mientras que una lámpara perfecta puede permitirnos ver las cosas distintiva y claramente. La luz del Buda Amitabha es por tanto ilimitada y es realizada a través de la purificación del apego y el deseo.

El Buda Amitabha es de la familia del loto porque un loto nace en aguas pantanosas, mientras que su flor permanece inmaculada. De la misma manera, Amitabha representa la libertad del apego, y es el apego el que nos hace experimentar dolor, pérdida e insatisfacción que nunca encuentra complacencia. La purificación de la emoción negativa del apego es un estado de paz pura e inmaculada. Por lo tanto, el Buda Amitabha se sienta en la completa postura vajra, con las dos manos descansando en la posición meditativa de claridad mental. Él percibe perfectamente las cosas tal y como son y tal como aparecen, sin nociones subjetivas. Este es un estado de paz y tranquilidad. Él reside en el mandala del reino Búdico de “Dewachen”.


El Buda Amoghasiddhi

El Buda Amoghasiddhi es la realización de todas las sabidurías. El término tibetano para el Buda Amoghasiddhi es Sangye Donyodtrubpa. La palabra danyod quiere decir “significativo” y la palabra trubpa significa “logro.” Él es también la completa purificación de los celos, que constituyen un obstáculo para el éxito material y espiritual. Su actividad es el perfecto logro y satisfacción de los objetivos significativos. Más aún, su actividad elimina los impedimentos diarios como son las enfermedades y obstáculos. Esto es por lo que la actividad de Amoghasiddhi es un logro significativo.

El Buda Amoghasiddhi sostiene un vajra doble en la forma de cruz en su mano izquierda, lo que simboliza que su actividad impregna y toca todas las direcciones. Él se sienta en la postura del loto. La mano izquierda de todos los Budas dhyani reposa en la postura meditativa de la inmutable realización del dharmata. La mano derecha de Amoghasiddhi se encuentra en el mudra de la protección sin miedo. Él protege a todos los seres vivos de cualquier tipo de calamidades, obstáculos e influencias negativas. Por ello la postura es conocida como el mudra de la protección sin miedo. Amoghasiddhi es verde, reside en el Norte y sostiene una espada que representa el corte de la existencia.


El Buda Vairoçana

El quinto Buda dhyana es Vairoçana, que en tibetano es conocido es llamado Sangye Namparnanzad, que en castellano significa “conocimiento perfecto de todas las cosas como se manifiestan.” El Buda Vairoçana es realizado cuando se elimina la emoción perturbadora de la ignorancia. Cuando no podemos ver las cosas tal como son, nos aborda la emoción de la perturbadora u obscura ignorancia. Como resultado, juzgamos las cosas desde un punto de vista erróneo.

El ejemplo para explicar esto es una cuerda en el suelo en una habitación oscura. Debido a la ignorancia, tomamos la cuerda por una serpiente y nos alarmamos y nos sentimos muy asustados. La solución para terminar con este miedo es simplemente el ver la cuerda como realmente es, una cuerda y no una serpiente.

Este ejemplo nos muestra como funciona la mente en un estado de ignorancia. El estrés y el miedo son sólo el resultado de las percepciones erróneas de la situación, y simplemente sabiendo que la cuerda no es una serpiente se eliminan todo el miedo y estrés creados.

El Buda Vairoçana sostiene la rueda del Dharma en sus manos, lo que simboliza, tanto la ausencia de la ignorancia, como un pleno y claro conocimiento de todas las cosas como son y como se manifiestan. Él es realizado cuando se elimina la ignorancia, lo que es la cualidad del Buda Vairoçana. Por ello la rueda del Dharma nos conduce desde la ignorancia hacia la sabiduría. En tiempos de Buda, eran las ruedas de un carruaje las que conducían al destino perseguido. De manera similar, la rueda del Dharma nos lleva desde la oscuridad de la ignorancia hacia la sabiduría de la verdadera naturaleza de los fenómenos.

Ambas manos del Buda Vairoçana se hallan colocadas en el mudra llamado “iluminación” o, en ocasiones, “el mudra de girar la rueda del Dharma.” Puesto que la única manera de eliminar la ignorancia y las impurezas es aprendiendo el Dharma, el Buda Vairoçana revela el Dharma a todos los seres vivientes. Él es de color blanco, representando “la ausencia de imperfecciones”, y descansa en el centro del mandala sobre un trono sostenido por leones.


Fuente: trikaya.es